Han transcurrido casi 100 años desde la fundación de Malpesa. En este tiempo ha evolucionado, desde una alfarería tradicional donde, además de objetos de barro cocido para uso doméstico, se fabricaban en un proceso manual ladrillos y adobes, hasta las cuatro grandes fábricas actuales, en las que en una superficie superior a 300.000 m2, se fabrican más de 400.000 toneladas al año de productos cara vista para fachadas y suelos y todo ello, con una tecnología muy avanzada en todo el proceso, desde las mezclas por pesada continua en vía seca, hasta el secado y la cocción en hornos computerizados, pasando por la movimentación robotizada de los ladrillos . Todo ha ido acompañado de una intensa labor de I+D+i que le ha permitido innovar y obtener productos cerámicos de gran calidad con un importante valor añadido.